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ojalá las paredes gritaran - prensa

Esta es probablemente la mejor obra que he visto este año y quizás la versión más fiel de Hamlet que se haya realizado. Alejándose de las convenciones clásicas, su directora, Paola Lusardi, llena el escenario con una puesta en escena tremendamente original que de alguna manera permanece fiel a su antepasado. Desde el primer momento, puedes decir que te espera una noche inolvidable: en lugar de un teatro común, los espectadores son recibidos en una casa moderna en Colegiales donde Claudio está listo para ofrecer comida para picar, mientras que otro personaje vierte un poco de vino.

Buenos Aires Times - María Agustina Pardini - 20/11/2018

 

Escrita y dirigida por Paola Lusardi “Ojalá las paredes gritaran” narra de manera rupturista e innovadora las desdicha de este príncipe –ahora oriundo de Villa Crespo-, en cuya puesta se destaca de manera esencial la utilización y la resignificación de lo espacial, y la exploración poética de ciertos elementos.

“Ojalá las paredes gritaran” parte de un clásico, pero abre su camino propio para distanciarse claramente del mismo. Apropiándose de nuevas formas de “contar” el teatro, ofrece al espectador un universo lleno de misterio y de interrogantes donde cada uno es dueño y responsable de su propio sentido, que emerge difuso entre la ficción y la realidad.

Espectáculos de acá - Laura Canteros - 26/9/2018

 

La version juega con tantos niveles que se convierte en un hermoso derrotero para los sentidos.(...) Escaleras, alturas, cuartos que ocultan personajes que gritan para proyectar su voz y escenas que transcurren del otro lado de un enorme ventanal."

Diario La Nación - Federico Irazabal - 17/9/2018

 

Esta propuesta, de alto nivel creativo, es de esas experiencias que no podés dejar de vivir si te gusta el teatro. Salís amando el teatro por lo que tiene de pasión, de provocación, de fuerza y de riesgo. Salís con la sensación de haber sido testigo de la caída en picada de una familia hoy, a metros de sus gritos, sus dolores, sus transpiraciones. Salís tenso por haber sufrido la acción junto al elenco, por haber visto de cerca el filo del cuchillo.

¿Otra vez Hamlet? Sí, por favor. Se agradecen las miradas renovadas y se aplauden las nuevas voces. ¿Hasta cuándo? Mientras siga existiendo el teatro será necesario releer las grandes obras, entender por qué son lo que son. Y sobre todo será valioso poder acercarse a ellas con la mirada de los tiempos actuales, para entender por qué son grandes obras y para entender el presente que habitamos.

“Ojalá las paredes gritaran” es una experiencia única. Imperdible.

Blog Teatro - 7/8/2018 - Hernán Salcedo

 

El clásico se aborda con desprejuicio, humor y sin solemnidades. Se contextualiza en un posible presente inmediato, los personajes mantienen su conflicto original pero carecen de certezas. Hamlet es un adolescente malcriado, un niño bien con su edipo a cuestas e hipersensibilidad creativa. Gertrudis es la joven viuda, madre intensa, torpe y desmedida, que no acierta a entender los arrebatos de su hijo. Claudio encarna la ambición pero también cierta soberbia porteña inconfundible que arranca rotundas carcajadas en platea. Junto a ellos, un Polonio que aspira al reconocimiento de su eficacia, una lánguida Ofelia, existencialmente “apagadita”, y un joven Horacio, amigo cómplice y testigo de lo que podría ser una de tantas broncas familiares donde las cosas terminan mal.

La dirección de Paola Lusardi rescata las continuidades del clásico, pero ironiza sobre los valores que lo sostienen y reescribe a su antojo. El eterno ser o no ser está en el aire pero no cae, el fantasma paterno se materializa pero no se nombra, Hamlet acosa a sus parientes con la intensidad dialéctica que lo define, pero la venganza no es tanto una misión como un deseo, el deseo de tener razón quizá, de que se la den, deseo que habla mucho de la juventud que aún gasta y padece.

Mecagoenlabohemia - Macarena Trigo

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